ESCUELA MODERNA de FERRER I GUARDIA
“Educar es una forma de hacer el tiempo y la historia”
Adriana Puiggrós. (Escribe Psic. Daniela Ponce) La idea de este apartado es ubicar algunas cuestiones generales relativas a la Escuela Moderna de Ferrer y Guardia, y relacionar con los planteos que se pueden encontrar en el libro “Educación Popular” del año 1912 perteneciente a la Liga de Educación Racionalista fundada por el mismo Ferrer antes de su fusilamiento.La cita que utilizo como introducción a este trabajo nos permite pensar con respecto al tiempo y la historia que se vivía en Europa a principios de 1900. Para el pedagogo catalán Peré Sola, Ferrer “aparece como una de las pocas, quizá la única, alternativas teóricas globales dadas en materia de política educativa por la izquierda revolucionaria en este país” (1)Ferrer y Guardia fue un educador que procedía de las filas revolucionarias del partido republicano de Ruiz Zorrilla, y durante su exilio en París fue comprendiendo que la acción revolucionaria necesitaba apoyarse en un trabajo educativo previo que crearía nuevas mentalidades dispuestas a llevar a cabo el cambio social.El pedagogo español consideraba a la educación como un problema político. En el momento histórico que aparece esta corriente pedagógica los modelos que primaban eran la enseñanza laica estatal al estilo francés y la enseñanza religiosa. El primero, obedecía al Estado con el objeto de formar a las clases populares para proveer de mano de obra calificada para que las empresas mejoren su producción. En tanto el segundo sería una manera de seguir inculcando lo religioso y evitar así la liberación del pueblo.Francisco J. Cuevas Noa nos comenta en su libro “Anarquismo y Educación” que en Francia la sustitución del “dogma católico por el dogma laico del Estado dio lugar a que la fe religiosa fuese sustituida por el patriotismo y militarismo” (2) La Escuela Moderna fundada por Francisco Ferrer y Guardia en Barcelona funcionó entre 1901 y 1906. La misma se puso en marcha a partir de la donación de una antigua alumna del pedagogo quien al regresar a Cataluña, luego de su exilio en Francia, se unió a un grupo de intelectuales, profesores universitarios, republicanos radicales, masones y militantes anarquistas para crear un patronato Escolar que promoviera la Escuela Moderna. De ese modo, en Agosto de 1901 en la calle Bailen de Barcelona se inaugura la Escuela Moderna. Lo que podemos saber de ese lugar era que contaba con bancos individuales, materiales didácticos importados de Francia, modernos y encaminados sobre todo hacia la observación y experimentación: mapas, láminas, material de proyección, elementos de laboratorio, etc. Las asignaturas que enseñaba la escuela eran: geografía, física, química, lengua castellana y francesa, literatura, historia, matemáticas y dibujo, y solfeo y canto. Había dos clases o niveles: el preparatorio y el superior en ambos se mezclaban alumnos de distintas edades y sexos. Para este programa de enseñanza la educación mixta promueve la igualdad futura, ya que la mujer no debe estar reducida al hogar sino complementar en la sociedad al hombre. Una característica importante para la época eran las actividades extraescolares, ya que se realizaban a menudo visitas a museos, fábricas, etc. Los juegos, paseos y excursiones eran habituales en la actividad de la Escuela.Dentro de sus actividades, la Escuela Moderna contaba además con una Editorial que editaba manuales de textos pensados inicialmente para la Escuela, también su Boletín y libros de temática científica, social y anarquista. En 1906 esta Institución es cerrada cuando su Bibliotecario, Mateo Morral, intentó matar al Rey Alfonso XIII. Ferrer y Guardia fue encarcelado hasta que se comprobó su inocencia.. A partir de allí Ferrer continuó con una intensa labor propagandística de su experiencia educativa al crear la Liga Internacional para la Educación Racional de la Infancia hasta que fue acusado de instigar los sucesos de la Semana Trágica de Barcelona y finalmente fue fusilado. Para Angel Cappelletti la inauguración de la Escuela Moderna en Barcelona señaló el comienzo de la etapa más brillante de la Educación Libertaria en España. Su expansión fue rápida, en 1905 había en la provincia de Barcelona ciento cuarenta y siete sucursales de la Escuela Moderna, y en la misma ciudad de Barcelona no bajaban de diez albergando un millar de alumnos. A su vez, se fundó sobre el mismo modelo, centros de enseñanza elemental en Madrid, Córdoba, Málaga, Sevilla, Cádiz, Granada, Palma de Mallorca y otras ciudades y villas españolas.¿Cuál fue el panorama que tuvo la Escuela Moderna en la República Argentina?Nuestro país, que tuvo uno de los más vigorosos y combativos movimientos anarcosindicalistas del continente impulsó, desde los grupos anarquistas y la F.O.R.A como órgano sindical, la difusión de la enseñanza racionalista y crearon una serie de escuelas, bibliotecas, universidades populares. Alberto Ghiraldo, conocido poeta y dramaturgo que representaba a los estibadores de Villa Constitución en el Tercer congreso de la F.O.A (Bs. As., Junio de 1903) redactó un proyecto de resolución que recomendaba la fundación de Escuelas Libres. Estas debían desarrollar la libertad del pensamiento y, al mismo tiempo, la educación estética y el trabajo manual. En el quinto Congreso de la F.O.R.A. en Agosto de 1905, se recomendó a todas las sociedades federadas que dedicaran una parte de sus fondos al sostenimiento de escuelas libres. En el sexto Congreso reunido en Rosario al año siguiente se recomienda que sindicatos y federaciones cuente con un Consejo de Educación e Instrucción encargado de organizar escuelas diurnas y nocturnas, construir bibliotecas y demás cosas necesarias para elevar intelectualmente a la clase proletaria dándole una educación integral y la lengua internacional: esperanto.En nuestro país las Escuelas libertarias comenzaron a funcionar en la última década del siglo XIX. Entre las más antiguas se cuenta la que fundó en Luján el Dr. Creaghe (gran animador del Periódico “La Protesta”). En nuestra ciudad hubo una Escuela fundada y dirigida por un amigo y colaborador de Francisco Ferrer y Guardia, Enrique Nido (Amadeo Lluan) que funcionó hasta que este falleció en 1926. El libro que voy a intentar trabajar es uno de los pocos que existen en la Biblioteca Argentina de nuestra ciudad referidos a esta temática y se encuentra allí desde 1920. Contiene veinte números de la Revista “La Escuela Popular” editado en Buenos Aires mensualmente. El primero de los ejemplares es de octubre de 1912 y el último de Julio de 1914.
Bases y Fines de la Educación
El primer número muestra un Reglamento General de la Liga y las Bases y Fines de la misma. Para la Liga de Educación Racionalista se concibe a la Escuela como una institución que no “debe imponer, debe demostrar y persuadir; despertar la inteligencia, estimular el raciocinio, hacer que en cada sujeto se afirme una individualidad” (3). Julio R. Barcos, el primer Director de la Revista considera que el “objeto de la educación no puede ser otro que el de formar la personalidad humana, libre, bella y fuerte”.(4) Mientras que el objeto del estado no es otro que él de “sacrificar al individuo” en pos de este. Por tanto, para Barcos “la escuela primaria en su funcionamiento esPor su disciplina: autoritaria, automática, carcelaria y militarPor su enseñanza: dogmática teórica, o libresca refleja, o memorística fetichista de los símbolos patrios e intolerante.En su acción moral: rebaja el carácter y no influye en la educación de los sentimientos. Fomenta la simulación, el servilismo, la vanidad, el logrerismo y la cobardía” (5)Renato Ghía afirma que en contrapartida a la educación religiosa y la oficial, la escuela racionalista basa su enseñanza en los siguientes conceptos: “Las funciones del educador consisten en secundar la evolución natural del niño”“Los conocimientos conquistados por los hombres estimulados por la necesidad y el trabajo, pueden ser asimilados por el niño aprovechando la curiosidad que le domina y el estímulo que nace en la libre manifestación de sus aspiraciones y actividades con la ayuda constante del educador”“Que la armonía entre las aptitudes físicas e intelectuales sea conservada y ambas se desarrollen gradualmente en un ejercicio continuo”.“Siendo el trabajo espontáneo y jamás obligado, el desgaste de fuerzas será normal”. (6)Resulta interesante acercarse a la lectura del “Método y procedimiento para la enseñanza de la lectura y el lenguaje”, dónde se indica de qué manera propiciar el aprendizaje teniendo como concepto fundamental: “los objetos deben proceder a los nombres los pensamientos a las frases, y el conocimiento a las definiciones”. De esta forma aparece absolutamente necesario encontrar en algún momento una nota referida a Rousseau y la educación. En esta nota, la redacción de la Revista hace un análisis del “Emilio” refiriéndose a la publicación de Rousseau como uno de los acontecimientos más grandes del siglo XVIII.
Polémica sobre la Educación Patriótica
También podemos encontrar debate a través sus notas. El debate aparece referido a sí la enseñanza racional puede o no ser patriótica. Heriberto Staffa escribe una nota dirigida a Carlos Vergara, asiduo colaborador en la Revista y a su vez Inspector Técnico de Educación de Capital Federal en ese momento. Staffa marca posición con respecto a este tema ya que no considera que la bandera azul y blanca pueda cobijar cualquier aspiración, sin necesidad de internacionalismo, ya que la patria argentina ha sido formada por personas de todas las razas y nacionalidades. Para Staffa el maestro racionalista ( y en esto si coincide con Vergara como punto de partida) debe saber leer en los tres libros maestros que encierran la más alta sabiduría: El libro de la Conciencia, de la Natura y de la Sociedad. Ahora bien, a partir de la lectura de estos, en síntesis, “le enseñaran lo que el instinto enseña a cada ser animado, esto es, que el fin esencial de la vida animal es la conservación propia (individuo), y la demostrará que hoy en día estos dos principios no se observan, se tuercen y se violan impunemente por el gobierno y la organización social de cualquier nación. Es evidente pues, que el maestro ha de forjarse si es racionalista un ideal más grande, más hermoso, y sobre todo más harmónico con las leyes naturales, de la futura sociedad. Y de conformidad con Kant que declara que un principio del arte de la educación, que deberían tener presente los hombres que hacen sus planes, es que no se debe educar a los niños conforme al presente, sino conforme a un estado mejor, posible en lo futuro, de la especie humana; es decir, conforme a la idea de la humanidad y de su completo destino” (7) Para Staffa el patriotismo no puede absolutamente estar comprendido en un sistema de educación que ha de ser precisamente el origen de todo el bien en el mundo. “El ideal de patria, aunque interpretado en la forma mas alta, es necesariamente antagónico, a ese mismo ideal profesado por otras personas circunscriptas, por otras fronteras, y necesariamente, una educación basada sobre este sentimiento no puede ser precisamente el origen de todo el bien en el mundo”. (8)
La Mujer
Encontramos en los distintos números “Pensamientos” que ilustran en forma breve las distintas concepciones de la educación racionalista. Vamos a detenernos en uno de ellos referido a la mujer que reza: “Haced racionalista a la mujer y lo será la familia: esto traerá la revolución social”. Emilio Gante es el autor de este y otros pensamientos que en la misma Revista se publican como parte de un libro llamado “Catecismo de la Doctrina Racionalista”.Anteriormente hicimos mención a Carlos Vergara como un colaborador de esta, y volvemos a encontrarlo con referencia a la importancia que tiene la mujer en la formación del “espíritu” del hijo. “Baste recordar que todos lo grandes hombres fueron hijos de madres activas, buenas y casi siempre religiosas, como las de Washington y Sarmiento. Aceptado lo que ya es indudable, que las nobles acciones de la madre forman el cerebro (el alma podríamos decir) del hijo que está formando, se llega a la consecuencia maravillosa de que la madre puede modelar el alma de su hijo”... “ La preparación para formar el espíritu de los hijos debe empezar mucho antes del nacimiento, y aún antes de engendrarlos, pues deben adquirirse las condiciones físicas, intelectuales y morales que se transmitirán a los hijos” (9)
Realidad y Utopía
Para finalizar este trabajo haré mención a dos artículos que aparecen en la Revista.El primero es un artículo que había sido enviado en principio a la Redacción de “La Protesta” y al ser rechazado allí, su autor la presentó a la Redacción de “La Escuela Popular”. En esta nota, Juan Dercu muestra su oposición con respecto a la manera de cristalizar la Escuela Racionalista de algunos anarquista ya que para él no bastaría con alquilar una pieza cuatro por cuatro, encontrar un individuo que enseñe por sesenta pesos mensuales y poner al frente del establecimiento un letrero que diga Escuela Libertaria para haber fundado una Escuela.La autocrítica que realiza Dercu tiene que ver con plantear que el objetivo de las Escuelas Racionalistas es producir hombres sanos de espíritu y de cuerpo, pero de ahí a creer que se puede hacer un “almácigo de anarquistas, como si fueran cebollas, hay mucha distancia. ...Desde luego, los anarquistas que no son dogmáticos, y que están convencidos de la enseñanza racional, libre de todas ataduras, basada en la experimentación científica, no es antagónica a sus ideales, han de fomentar la implantación de escuelas de tal naturaleza, porque consonas con su manera de ser. Pero de ninguna forma esterilizarán sus esfuerzos fomentando escuelas para niños; dónde, con la pretendida envoltura anárquica, se castren cerebros, peor tal vez que en otras partes”. (10)Este artículo nos permite visualizar el clima de debate interno que existía en aquellos tiempos con respecto al dar forma a este deseo de educar en un contexto distinto al del instituido por el tiempo y la historia en nuestro país. Por eso rescato como último punto a comentar una nota de Julio Barcos llamada “Plan de una Escuela Integral”. El artículo cuenta la visita que realizó el autor en sus sueños revolucionarios de educación a una escuela integral. Hace una descripción detallada del edificio escolar, horarios de clase, disciplina, programas, un día escolar, el tratamiento a los anormales, la relación con la familia de los alumnos. El lugar con el cual fantasea Barcos lo llama “La Colmena”, allí los niños reciben al visitante con útiles de labranza ya que se encargan ellos mismos del jardín. “Mientras nos internamos, van apareciendo pequeños grupos de escolares, varones y mujeres, entregados a tareas diferentes con visibles señales de regocijo, lo cual nos da una sensación inmediata de la actividad espontánea que reina en el interior de aquel mundo infantil. Algunas niñas sentadas en curiosas sillas pupitres, manuables y portátiles, leen, escriben, copian un dibujo del natural, hacen sencillos trabajo de aguja en sitios estratégicos del jardín. Otros corren entregados al sport natural del juego, no faltando algún que otro espíritu juicioso que prefiere pasearse por los rincones umbríos y solitarios, leyendo sin duda algún libro de cuentos”.(11)Barcos interroga al “Director” sobre dónde se dictan las clases a lo cual se le dice que en cualquier sitio: el jardín de la huerta, el taller, el comedor, la sala de lectura o en un salón elegido de antemano según la materia. No hay exámenes, ni programas, ni horarios, ni pupitres, ni aulas obligatorias, ni premios, ni castigos, ni diplomas en “La Colmena”. Se estimula el apetito intelectual del alumno y se lo lleva a que el mismo busque el alimento del espíritu. Con respecto a la distribución del tiempo, de siete a ocho de la mañana en invierno y de seis a siete en verano todo el mundo se levanta, se lava, se peina y se arregla. Luego se entonan cantos corales o se ejecutan ejercicios físicos al aire libre durante quince o veinte minutos. Después se toma el desayuno, y se dedica una hora a clase de lectura, o aritmética. Como esto se hace por grupos, los demás se distribuyen en los talleres, el gimnasio o el jardín. A las diez se dicta otra clase de cualquier otra asignatura a la que asiste otro grupo de escolares. A los once suena la hora del almuerzo y a esa hora es obligación que ninguno falte. Media hora después, libertad completa hasta las dos en que se dicta otra clase. A las tres se sirve la merienda y a las seis y media la cena. Luego se oye música, se leen periódicos y revistas, y a las nueve todo ruido ha cesado en “La colmena”.Sobre qué se hace frente a los casos de terquedad, rebelión, mala conducta de los chicos inadaptables o anormales, el “imaginario Director” responde “quién dispone de la libertad a su antojo, ¿ puede tener rebeliones? No se violenta ni las ideas, ni los sentimientos, ni la voluntad de nadie en esta casa. Se obra por amistad, por sugestión, por cariño y por amor propio. Lo que no se consigue por la simpatía, tampoco se consigue por la violencia sino de un modo artificial”(12). Hasta aquí lo que me interesaba compartir referido a Escuela Moderna.Para terminar voy a parafrasear al poeta uruguayo Eduardo Galeano que considero condensa mucho del intento de esta corriente pedagógica con sus versos “La utopía está en el horizonte, camino dos pasos, ella se aleja y el horizonte se corre diez mas allá...entonces...para qué sirve la utopía...sirve para eso...para caminar.”
Ps. Daniela Ponce
Citas:(1) Cuevas Noa, José Francisco. “ Anarquismo y Educación. La propuesta sociopolítica de la pedagogía Libertaria”. Pág. 71 Fundación de Estudios libertarios Anselmo Lorenzo. Cuadernos Libertarios 11. Primer Edición. Madrid 2003.(2) Cuevas Noa, José Francisco. “ Anarquismo y Educación. La propuesta sociopolítica de la pedagogía Libertaria”. Pág.73 Fundación de Estudios libertarios Anselmo Lorenzo. Cuadernos Libertarios 11. Primer Edición. Madrid 2003.(3) Liga de Educación Racionalista. “La Escuela Popular”. Año 1. Nº 1. Pág.9(4) Liga de Educación Racionalista. “La Escuela Popular”. Año 1. Nº 7. Pág.2(5) Liga de Educación Racionalista. “La Escuela Popular”. Año 1. Nº 7. Pág.2(6) Liga de Educación Racionalista. “La Escuela Popular”. Año 1. Nº 7. Pág.5(7) Liga de Educación Racionalista. “La Escuela Popular”. Año 1. Nº 8. Pág.15(8) Liga de Educación Racionalista. “La Escuela Popular”. Año 1. Nº 8. Pág.15(9) Liga de Educación Racionalista. “La Escuela Popular”. Año 1. Nº 8. Pág.5(10) Liga de Educación Racionalista. “La Escuela Popular”. Año 2. Nº 18. Pág. 10(11) Liga de Educación Racionalista. “La Escuela Popular”. Año 1. Nº 10. Pág. 7(12) Liga de Educación Racionalista. “La Escuela Popular”. Año 1. Nº 10. Pág. 11Bibliografía:§ Cappelletti, Angel: Ensayos libertarios. 1990§ Cuevas Noa, José Francisco. “ Anarquismo y Educación. La propuesta sociopolítica de la pedagogía Libertaria”. Fundación de Estudios libertarios Anselmo Lorenzo. Cuadernos Libertarios 11. Primer Edición. Madrid 2003.§ Liga de Educación Racionalista. “La Escuela Popular”

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