Spalding: Clase trabajadora argentina
SPALDING, Hobart (1970): La clase trabajadora argentina. Documentos para su historia (1890-1912). Bs. As., Galerna. (Resumen y notas: JCP)
El texto es parte de un proyecto mayor del investigador de la Universidad Municipal de New York, que en más de 600 páginas reúne invalorable documentación para la historia de los trabajadores argentinos, sacando a la luz fuentes originales.
HP divide la historia de la clase trabajadora argentina en etapas:
La 1ª etapa (1853-1890) comienza con la llegada masiva de inmigrantes: socialistas alemanes que escapan de las leyes antisocialistas de Bismarck, italianos y españoles anarquistas, etc.
En la 2ª etapa (1890-1912) se destacan 4 grandes líneas: anarquismo, socialismo, sindicalismo y movimientos populares. Es el período que considera este texto.
La siguiente etapa (1912 a 1930) se extiende entre la incorporación parlamentaria del socialismo y el avance del sindicalismo, hasta el golpe militar. El movimiento obrero se debilita por divisiones. Se funda el Partido Comunista Argentino y se divide el socialismo. Al final del período existían 3 centrales sindicales: la FORA (comunismo anárquico), la Unión Sindical Argentina (anarco-sindicalista) y la Confederación Obrera Argentina (socialista).
La década infame (1930-1943) es un período de espera para el movimiento obrero. El Partido Socialista se eclipsa y deja de representar a la clase trabajadora, manteniendo su caudal sólo en las ciudades grandes. Sobreviene el desprestigio del anarquismo y el auge del sindicalismo semilegalista. Si bien en 1930 se funda la CGT como intento de unificación, la desorganización se mantuvo. Desaparecen las pequeñas sociedades por oficio y se organizan por industria, concentrando el poder obrero. La industrialización creciente produce una gran migración interna y el crecimiento de la masa trabajadora urbana.
La clase trabajadora se convertirá en factor de poder, importantísimo en el período 1943-1955. Los sindicatos forman la base del Partido Laborista que llevó a Perón a la presidencia. En el partido había una síntesis de tendencias: socialistas, sindicalistas y anarquistas. Todo se hace para el trabajador, pero poco hace el trabajador mismo.
En el período que se inicia en 1955 la CGT es intervenida. Recordemos que el autor no avanza más allá de la década del 60.
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Ya focalizado en el período 1890-1912, el autor continúa con una somera descripción del mismo: la época, la inmigración, las industrias agropecuarias, los ferrocarriles, la valorización de la tierra, las industrias (recordando que Carlos Pellegrini quedó solo en su prédica por la industrialización, que no interesaba a los otros conservadores que vivían de cambiar materias primas por productos extranjeros ya elaborados), los ciclos de prosperidad, régimen financiero e inflación, cómo éstos afectan al obrero, salarios y alquileres, vida obrera, composición de la élite y su reacción frente a los movimientos sociales, los reformistas, los católicos y otros grupos. Abunda en datos y cuadros.
En el siguiente capítulo se refiere a la clase trabajadora en este período, sus organizaciones, los movimientos de fuerza, divisiones, prensa, posición ante la violencia, la nacionalización de la clase trabajadora.
Entre los medios de organización y lucha estudiará las bases teóricas de las tres ideologías predominantes: anarquismo 58, socialismo 59 y sindicalismo 59-60, así como corrientes menores, como los independientes 60 y la actitud del obrero medio frente a las organizaciones, la composición de clase de los partidos y movimientos 61.
El socialismo 65-76 fue el mejor organizado de estos grupos. La estructura rígida pero democrática del partido evitaba las violentas escisiones. Los que estaban en desacuerdo tenían que abandonarlo, como pasó con algunos sindicalistas.
Las organizaciones gremiales 76 surgidas desde la década del 80, sólo logran unificarse en 1901 en la FOA, luego FORA (Federación Obrera Regional Argentina) en forma federativa, aglutinando a anarquistas y socialistas, aunque éstos se retirarán más adelante, intentando medios de lucha más conciliatorios y formando la UGT (Unión General de Trabajadores) y luego la CORA (Congreso Obrero Regional) junto con sindicalistas y otros no anarquistas. Más tarde los socialistas se marginan dejando al movimiento gremial en manos de las otras dos tendencias, cada una de las cuales estaba más libre de elegir sus propias doctrinas y métodos. Hubo muchos intentos de reunificación, pero duraron poco tiempo. También existieron organizaciones independientes de las tendencias mayoritarias, como estibadores, empleados dependientes de comercio, ferroviarios, etc. También formaron parte de la organización obrera, ciertos grupos y sociedades no gremiales, como grupos de estudios sociales (muchos de ellos anarquistas), sociedades de socorros mutuos, etc.
Entre los métodos de lucha 84, sobresalen las huelgas, aunque muchas veces fracasaban. Boicot contra fábricas o productos, el sabotaje y las formas de ayuda a otros trabajadores en conflicto. La prensa obrera fue muy importante 90. ‘La Protesta’ fue el diario anarquista más importante de América del Sur
Los grupos anarquistas fundaron escuelas libres para una educación independiente del Estado y la religión, celebrando conferencias y concursos literarios. Se destacaron dramaturgos y escritores, como Florencio Sánchez, Alberto Ghiraldo, Rafael Barrett, Pedro B. Palacios (Almafuerte). Los grupos anarquistas, al igual que los socialistas, trataron de conseguir la participación femenina. Se formó la Unión Gremial Femenina, así como gremios de planchadoras y otros.
Se exhiben números referidos al movimiento gremial 92.
Apoyándose en fuetes originales, el resto del libro presenta gran cantidad de documentos y registros de la actividad de las organizaciones de trabajadores en el período, programas de acción, declaraciones y manifiestos públicos, estatutos, reglamentos de trabajo, boletines, editoriales periodísticos, presentaciones al Congreso Nacional, cartas de inmigrantes, convenios, publicaciones de la época, etc. Cada capítulo está precedido de un texto que contextualiza.
En la sección B (Situación y defensa obrera) 185 abundan datos de las condiciones de trabajo, conflictos entre inmigrantes y nativos, reglamentos de trabajo (que a veces se extendía a la vida privada del obrero, por ejemplo prohibiendo el casamiento), medidas de acción y defensa obrera, trabajo en el campo.
En la sección C (Organización obrera) 247 se presentan documentos del socialismo, las grandes federaciones (FOA, FORA, etc.) los intentos de fusión y las divisiones internas. El anarquismo ocupa un lugar importante, no como partido político pero sí como idea presente en diversas líneas.
En sección D (Huelga y arbitrajes) 327 continúan los documentos.
En la sección E (Varios) 395 se incluyen documentos que merecen comentario especial, aunque podrían haberse incluido en otras secciones. Retoma diversos aspectos del socialismo, incidentes como la Revolución Radical, aspectos del anarquismo, la masonería, la situación de las comunidades extranjeras y sus estrategias de asimilación, las actividades internacionales.
En la sección F 447 (Huelga de inquilinos) se trata la protesta de los habitantes de conventillos en 1907, con episodios importantes en Rosario.
Sección G (Movimiento Social Católico) 497 se estudia la reacción contra el liberalismo de Roca, bajo el liderazgo de Estrada, Goyena y otros. La aparición de la encíclica Rerum Novarum (1891) con su llamamiento a los católicos a ocuparse de los problemas sociales tuvo gran repercusión en Argentina. La encíclica Graves de Comuni (1900) se refiere a la Democracia Cristiana y advierte contra el socialismo. Se crearon Círculos Católicos de Obreros con funciones de obra social, ayuda mutua, educación, legislación laboral e ideológicas – propaganda católica y de protección ‘contra la filosofía liberal de otras agrupaciones obreras’ –. Se combatía la influencia de anarquistas y socialistas. Las agencias de colocaciones favorecían el contacto entre patrones y obreros católicos, mediando y suavizando los conflictos. Ocasionalmente se puntualizaban ‘errores’ del gobierno como la Ley de Residencia. Se crearon organizaciones de corta vida con orientación demócrata cristiana y el Círculo Universitario Antisocialista.505 Hubo varios periódicos de esa orientación 508.
Educación: En los círculos se daba instrucción primaria a niños y enseñanza profesional a obreros; celebraban fiestas escolares, conferencias y reuniones familiares. Algunos recibieron subvenciones del Estado 500, 511.
Sección II: Legislación y Medidas oficiales y patronales 551
En esta sección, luego de resumir las posiciones de socialistas y católicos y leyes como la del Descanso Dominical, Defensa Social (orden público) y Ley de Residencia, estado de sitio. No prosperan la ley de accidentes de trabajo pedida por socialistas. Los conflictos en los ferrocarriles merecen un tratamiento mayor. Entre las medidas municipales contra la carestía se recuerdan las ferias francas y los barrios obreros.

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