freie active schule (Alemania)
Entrevista a Gabriela Hintze – miércoles 25/10/06
Nota: Gabriela Hintze es una joven estudiante de Rosario que vivió en Alemania y que tuvo contactos con escuelas guiadas por principios afines a los libertarios.
La escuela se denomina “freie active schule”. Analía, integrante de nuestro grupo, tuvo un encuentro preliminar con ella, luego la invitamos al grupo para contar la experiencia y finalmente Analía le realiza la siguiente entrevista más formal, que fue registrada magnetofónicamente. La publicación fue autorizada por Gaby.
Gabi: (comienza explicando lo que es una “freie active schule”) ... Es una mezcla de Montesori, Waldorf , lo que son las escuelas activas, la educación libertaria, o sea es como una fusión de diferentes puntos, de diferentes teorías para llegar a esto que son las escuelas libres activas, que sería la traducción de “freie active schule”. Hay algunas diferencias que son básicas, por empezar no se dividen en grados, los chicos concurren todos juntos a la escuela. Los chicos entre 6 y 12 años van todos juntos, y después se hace mucho hincapié en que el docente no sea un maestro que enseña e imparte un conocimiento, sino que sea un acompañante que provee de herramientas. La lucidez del docente está en darse cuenta en que momento se encuentra el niño que está acompañando y saber ofrecerle las herramientas que ese chico está necesitando. Así te encontrás con chicos que tienen 6 años y leen y escriben maravillosamente porque es lo que se le ha presentado como más interesante en ese momento, entonces por sí solos van investigando por ese lado y hay chicos de 8 años que todavía leen y escriben con muchísima dificultad, pero que tienen unos conocimientos en matemática o en biología que también son sorprendentes para la edad que tienen. Igual al llegar a los 12 años cuando terminan el colegio por lo general todos llegan al nivel que requiere el sistema tradicional. Por diferentes caminos y a diferentes tiempos los chicos a cierta edad se igualan, más o menos entre los 11 y los 12 años.
Analía: ¿Vos notaste si esto a los padres les genera algún tipo de ansiedad, esta cuestión de si aprenden o no?
Gabi: sí, muchísima. A mí específicamente con los dos nenes que estaba, con los que vivía y cuidaba (que fue a través de estos chicos que me acerco a esta escuela) eran de 6 y 7 años. El de 6 años tenía una gran habilidad para lo que es leer y escribir, hacía dibujos y los llenaba de letras y de palabras y escribía, ese es Jonás; y el más grande, “León”, no había forma de que quisiese leer, o sea 7 años y no había forma de que quisiese agarrar un libro o de leer algo y escribir el nombre a duras penas y con las letras al revés, entonces con mucha dificultad. Pero estaba muchísimo más orientado a lo que es dibujo y manualidades y deportes. Los padres estaban que no podían más, eran los fines de semana y era sentarse con los nenes a enseñarles más. Por ahí, como es medio experimental y aparte estas escuelas son agrupaciones de padres interesados en darle una educación distinta a sus hijos, por lo general son personas, gente de clase media, media alta; o sea que tienen un poder adquisitivo suficiente para alquilar un lugar, pagarle a un docente, comprar los materiales, que además son caros, todo lo que es Montesori es muy caro... y hacerlo, uno puede hacerlo, pero lleva mucho trabajo, tiempo y dedicación. Entonces hay padres que en cierta forma están experimentando con sus hijos, en la búsqueda de algo distinto y algo mejor a lo que provee el Estado, se organizan con otros padres y fundan estas escuelas.
Alejandra: ¿Cuántos años tiene esta escuela?
Gabi: Es una escuela bastante joven, estaba cumpliendo un año, tenía 11 chicos y al segundo año que recién iniciaban antes de que yo me fuera ingresaron 6 niños más, o sea que había pasado a tener 17.
Alejandra: ¿tienen el mismo ciclo lectivo que cualquier escuela?
Gabi: No. Tienen dos fechas de ingreso: a principios de año y a mediados de año. Como lo que se busca es otra cosa... inclusive había chicos que por ejemplo ingresaban a la escuela después de haber hecho 1 a 2 años en otro tipo de escuela, o sea en escuelas tradicionales, que al tener muchísimas dificultades en el aprendizaje, probaban con estas otras escuelas. Esta escuela también es bilingüe y tenía como opcional el español; los chicos sí o sí tomaban clases en alemán e inglés y como opcional, clase de español una vez por semana. Entonces, a lo mejor chicos extranjeros con habla inglesa preferían llevarlos a estas escuelas para que la transición del inglés al alemán no fuese tan brusca.
Analía: ¿de qué número de chicos estamos hablando en estas escuelas?
Gabi: Por lo general no se trabaja con grupos muy grandes. Por docente como máximo tiene que haber 10 niños, porque sino..., como te decía, el rol del docente en estas escuelas es mucho más, en cierta forma, pasivo y por otro lado activo, porque el maestro no está constantemente dando clases e impartiendo un conocimiento desde una altura, desde una jerarquía, sino por el contrario, se pone en el mismo lugar que el niño y los acompaña y está constantemente dando vueltas y charlando y preguntando... como te decía, la lucidez del docente está en ir conociendo cada chico y saber en qué momento se encuentra y saber acercarle las diferentes herramientas y los materiales para que el chico solo vaya descubriendo lo que tiene que aprender. No viene y le explica que 2 y 2 son 4 porque 2 y 2 son 4 porque es matemático y es así, se busca que el niño solo descubra que 2 + 2..., es eso lo que plantea Montesori.
Analía: ¿si se suscitaba algún conflicto cómo lo resolvían?
Gabi: ¿conflicto entre los chicos?
Analía: ¿o alguna situación en la escuela, en ese ámbito?
Gabi: los conflictos se presentan siempre, máxime en una escuela que está recién arrancando con gente de diferentes edades. Se presentan tanto problemas entre los chicos... que ahí está en el docente, por lo general se busca siempre el diálogo, separar a los dos chicos que se pelean, hablar con cada uno de ellos, y que cada uno de su explicación de por qué se sintió herido o molesto o agredido, que lo hable con el otro chico a ver si realmente era la intención y bueno se busca como una conciliación y un re amigarse. Aparte son muy amigos todos, por lo general al ser grupos tan chicos las peleas se presentan pero son chicos muy chiquitos.
Alejandra: ¿sabés cómo fue la elección de los docentes?
Gabi: yo justo cuando llegué a Alemania se estaba haciendo la selección de los docentes. Se publicó y se difundió por toda Alemania y Austria que se abrió una nueva escuela y que se estaba buscando específicamente una docente especialista en estas teorías alternativas y llegaron currículum de todos lados. Me acuerdo de ver pilas de curriculums y que se juntaban los padres a leerlos y a entrevistar gente y al final la docente que quedó seleccionada era una señora del norte de Alemania, de Hamburgo, que se mudó al sur para trabajar ahí. Aparte la gente que estudia estas cosas es porque le gusta y no es que en cualquier lado uno consigue trabajo de maestra Montesori o Waldorf. Entonces ante la posibilidad...
Analía: ¿Nos podés contar alguna anécdota positiva o negativa en tu experiencia en esta escuela?
Gabi: y..., bueno positivas hay un montón, yo aprendí muchísimo ahí, en todo sentido, más que nada en ver que hay otra forma de hacer las cosas. Como que siempre hay formas de encontrar algo mejor. Me sorprendió muchísimo la forma en que los chicos se relacionan entre sí y cómo se promueve eso también. Buscar que no sea solo el docente el que enseña, sino que un mismo chico que a lo mejor es 2 años más grande que el otro o un año más grande, le esté enseñando a leer y a escribir a un compañero de su mismo grupo. Me acuerdo de que había dos chicos, Alex que en ese momento tenía 9 años y Jonás, que tenía 6 y había una pecera en la parte que era de biología, donde sembraban bichos; y el más grande le estaba enseñando al más chiquito y se los veía a los dos, uno al lado del otro, super compenetrados entre ellos, podía estar pasando lo que fuese alrededor que ellos estaban compenetradísimos en su actividad. Alex le explicaba a Jonas: “porque este bicho cuando se mezcla con este otro... y este se come a aquél otro y entonces estos dos se comen a...” y bueno toda la explicación desde los labios de un nene, y aparte un chico que venía de EEUU, Alex, el más grande, así que cada tanto iba mezclando con inglés y no había dificultad en esa comunicación, o sea era una comunicación increíble. Después la forma en que se maneja: era de doble escolaridad, comían juntos y los días que yo iba a colaborar en las clases de español me quedaba a comer en la escuela y eran esas mesas, que a lo mejor uno está acostumbrado a... no sé... por ahí las primeras veces hasta me chocaba un poco, porque a lo mejor uno de los chicos empezaba a reírse, eran unas carcajadas terribles, todos a los gritos y la maestra así como re tranquila decía: “bueno tratemos de escucharnos todos”. No sé a lo mejor acá se hubiese dicho: “en la mesa no se juega y la comida esto y aquello”, ... no, hay otra forma de hacer las cosas, de aprender y hay otra forma de manejarse.
Analía: ¿algo que no te haya gustado?
Gabi: desde lo negativo, por un lado, es toda la cuestión económica de todo esto. Los chicos que estaban ahí, ninguno era de clase baja, ni media baja, al contrario, son todos chicos de un alto nivel, tenían mucho dinero. Después las dificultades que se fueron presentando entre los padres, yo lo fui viendo desde afuera. Soy amiga de una chica que también estuvo trabajando allá, que es de México, y ella estaba trabajando para otra familia y la nena de ella también venía a esta escuela, o sea a través de la escuela nos conocimos, nos empezamos a cruzar, ella mejicana, yo argentina y bueno, tanto la madre, o sea la patrona de ella, como mi patrona estaban muy metidas activamente dentro de la escuela. Era escuchar a través de las dos familias, la versión de Marcela (la chica mejicana) y la mía, cómo se empezaban a sacar los ojos entre ellos. Está bien que había personas de un carácter medio jodido, pero más allá de eso, por ahí las dificultades no se presentaban entre los chicos, porque los chicos se llevaban de maravilla, pero eran los padres los que empezaban a generar los problemas. Por otro lado, la forma en que estaba organizada la escuela era buena, eran comisiones de padres. Están divididas en grupos, de finanzas, etc. y después por ejemplo para limpieza de la escuela se dividen entre los padres “a vos te toca este fin de semana, a vos este otro”; está bien que después por ejemplo para la familia para la que yo trabajaba, gente de clase muy alta, no iba a ir la mina a trabajar ahí, a limpiar la escuela, pero me mandaban a mí y me pagaban horas extras ..., pero bueno. Después por ejemplo para la comida, había dos nenes que eran vegetarianos, porque venían de familias vegetarianas, entonces había un grupo de padres que se ocupaban de hacer la comida, por semana o por día.
Alejandra: entonces había un compromiso mayor de estos padres, no era sólo llevarlos a la escuela.
Gabi: no, para nada. Estas escuelas son agrupaciones de padres que después de tres años si sobreviven, el estado las acepta y les da medio subsidio de todo lo que necesitan y después les da un examen... los chicos antes de entrar a la escuela (formal) necesitan poder rendir un examen para pasar al secundario.
Alejandra: ¿y a ellos les interesaría después de los 12 años seguir con el otro nivel?
Gabi: claro, ese es el tema también, lo que pasa es que tampoco hay muchísimas escuelas, por ejemplo, creo que de nivel secundario había una sola en el sur de Alemania, para llegar hasta ahí es todo un tema. Esa es otra de las cosas negativas porque al ser tan poco accesible un segundo nivel en este tipo de escuelas..., o sea el chico viene acostumbrado a cuatro años de un tipo de educación y un nivel de exigencia donde no tienen notas, no se les pone una calificación en números, no existe eso. Por lo tanto no se promueve la competencia entre los chicos, es otro tipo de educación. La tradicional incita a la competencia y a un montón de cosas que por ahí para pibes tan chiquitos... es un cambio rotundo, entonces el tema de la adaptación es jodido también.
Alejandra: claro, porque al ser una escuela tan nueva todavía no experimentaron ese momento de transición.
Gabi: claro, aparte que la escuela alemana es bastante jodida en ese sentido. Los chicos a los 12 años, ya se decide si van a ir a la universidad o no. Según la calificación que ha obtenido de los cuatro años de primaria es que va a ir a diferentes tipos de escuela. La “Grundschule”, o al Gimnasium, y no me acuerdo el nombre de la del tercer nivel, pero bueno, vendría a ser como una escuela técnica (la de menor nivel). La “Grundschule” tiene un idioma más que la técnica, tiene un par de materias más; el Gimnasium que es la única que te permite entrar a la universidad, que tiene dos idiomas más, son diferentes.
Alejandra: y esto en base a tu puntaje, no a lo que vos decidas...
Gabi: no, es en base al puntaje que vos obtuviste en la escuela primaria. Es bastante..., después se dice: “no es que alguien de la Grundschule no puede ir a la universidad”, en realidad, después si rinde todas las materias del Gimnasium puede hacerlo, pero creo que se conoce no sé... un caso porque son aparte unos niveles de exigencia impresionantes.
Analía: ¿las universidades las subvenciona el Estado?
Gabi: sí
Analía: claro, con razón tienen cupo.
Gabi: y por ejemplo los de la Grundschule sólo tienen acceso a niveles terciarios, la carrera es de nivel terciario.
Analía: ¿nos podrías contactar con personas que hayan participado de esta experiencia o con las que vos todavía tengas contacto, que nos puedan dar alguna otra información?. Habías nombrado la vez pasada a una chica Mónica...
Gabi: sí, Mónica. Justamente el sábado pasado me llamó por teléfono y estuvimos charlando. Al final está mandando a los chicos, a los dos chicos de ella a la “Freie active Schule” de Stuttgart, o sea a una ciudad que queda un poco más lejos. Ella vive en Esslingen y está mandando a los chicos a la de Stuttgart. Es una mina que más allá de tener a sus chicos y de mandarlos a la escuela, y buscar... ella estudia muchísimo y busca muchísimo, yo les podría pasar el mail de ella. Te podría pasar también la página de la escuela.
Analía: ¿nos podrías contar un día de trabajo tuyo?, ¿vos ibas todos los días a la escuela?
Gabi: no, yo iba dos o tres veces por semana, a veces iba más horas, otras veces menos.
Analía: ¿qué era lo que hacías, o no estaba predeterminado?
Gabi: No estaba predeterminado. Yo por lo general iba a colaborar con las diferentes actividades. Por lo general llegaba a la hora del almuerzo o un ratito antes, era llegar y comer con los chicos en una mesa grande, nos sentábamos todos a comer ahí, después venía un pequeño recreo, jugaban por ahí, que a veces decidían jugar en los mismos espacios... o sea el salón es un gran salón donde está dividido por sectores que hay chicos que en vez de irse a jugar al patio, preferían quedarse jugando en alguno de los sectores y después más que nada era acompañar a los chicos, porque por ahí como son diferentes espacios hay dos que están acá, dos que se han ido al fondo donde hay una parte que hay colchonetas, entonces iba a acompañarlos y ver que estén bien y siempre tratando de no interferir. Si un chico está tratando de hacer algo y no puede...no interfieras y dejalo, salvo que pida ayuda y siempre estar así como a un paso al costado, mirándolos, fijándote de que estén seguros, pero sin interferir. Y después bueno, era jugar con los chicos. A mí a veces se me hacía medio difícil por el tema del idioma, poder interactuar más con los chicos. Pero había con un par con los que podía hablar un poco más porque sabían español, entonces por ahí sentarme y ponernos a ver libros, con los que no sabían leer, bueno, contarles de figuras y de cosas.
Analía: ¿te acordás alguna pregunta que te hayan hecho?
Gabi: por ejemplo..., de agarrar una piedra y a lo mejor tiene un color bonito y decirme: “¿este es un diamante?”, y bueno, tratar de ir explicando o sentarme al lado de un chico que está dibujando y se pone a contarme de que esto es una nave espacial... que esto es una cámara de gas y nada, estar así con los chicos, ir acompañándolos.
Alejandra: ¿trabajan con una biblioteca armada, vos pudiste ver los textos que tenían?, ¿cómo la armaron?
Gabi: había bastantes cosas. Cada sector tenía una biblioteca como específica, por ejemplo, en la parte de biología había un par de libros de biología, en la parte de ciencia sociales también un par de cosas... y después había un sector donde había un sillón y unos almohadones y había una biblioteca donde había literatura general, cuentos clásicos, y después también material de derechos del niño y ese tipo de material de prevención, de prevención de abuso, que viene con vocabulario muy sencillo. Se le daba mucha importancia a lo que es la educación sexual de los chicos. Desde chiquititos toman un contacto con el cuerpo que es diferente al que se da por ahí en la escuela, que por ahí ni existe siquiera. Entonces por ejemplo, un libro sobre embarazo con dibujos o fotografías muy específicas, donde se explica claramente y con palabras que son para los chicos, pero que no están usando ni el “pipi”, ni “el no se qué”, sino que es esto, cual es su nombre, para que esta, y toda la explicación necesaria. Y después a través de lo que es el cuerpo infantil ir concientizando y enseñando a los chicos lo que es respeto por el cuerpo, lo que es el autoconocimiento del propio cuerpo, que tu cuerpo es tuyo y que vos decidís cuándo querés que te acaricien o no. Esta buena la biblioteca, no era muy grande pero las cosas que había eran buenas.

Meneame
del.icio.us